


Escrito por: LN. Paulina Ortega, de la redacción de VANGUARDIA EVOLUTION
El sistema inmunológico constituye la protección o defensa contra las enfermedades. Dada su complejidad, resulta muy difícil evaluar los efectos de la dieta en este sistema. Sin embargo, los resultados de diversas investigaciones han permitido identificar algunos factores dietéticos que afectan a la respuesta inmunológica de nuestro organismo.
En un hecho bien conocido que un inadecuado estado nutricional, conlleva a un mayor riesgo de contraer infecciones, sin embargo, el conocimiento del papel que juegan los nutrientes en los mecanismos de defensa es mucho más reciente.
Una alimentación mal equilibrada tiene una influencia negativa en la actividad inmunológica.
Las personas con desnutrición/bajo peso presentan un mayor riesgo de contraer infecciones. Los regímenes de adelgazamiento de menos de 1.200 kcal al día también pueden hacer disminuir la función inmunológica, lo que constituye una buena razón para evitar las poco saludables «dietas milagrosas».
Del mismo modo, el aporte excesivo de energía también puede afectar a la capacidad del sistema inmunológico de combatir las infecciones. La obesidad está ligada a una mayor incidencia de enfermedades infecciosas.
Además, las personas con obesidad son más propensas a desarrollar enfermedades cardíacas coronarias, las cuales están relacionadas con alteraciones de la función inmunológica.
«El mantenimiento del sistema inmunológico requiere un consumo constante de todas las vitaminas y minerales necesarios».
Para ello, hay que asegurarse de seguir una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras en abundancia.
La función de las células del sistema inmunitario está fuertemente influenciada por el balance o equilibrio entre las sustancias antioxidantes y oxidantes, de forma que una alta proporción de agentes antioxidantes ejerce un papel fundamental en la protección de las células frente al estrés oxidativo.
Está demostrado que, con la edad, en muchos casos el sistema inmune pierde capacidad para proporcionar la defensa adecuada contra microrganismos, células malignas y otros agentes “extraños”. De hecho, se ha demostrado que el proceso de envejecimiento está asociado con un aumento de radicales libres y en consecuencia con la reducción de la respuesta inmune.
Por otra parte, además de la edad existen otras situaciones fisiológicas como el estrés producido por un deporte excesivo y algunas situaciones como las alergias alimentarias, obesidad, trastornos de la conducta alimentaria y trastornos gastrointestinales, entre otras, que producen alteraciones en el sistema inmunitario como consecuencia del deteriorado estado nutricional que acompaña al individuo en estas circunstancias.
Se presentan como una manifestación debida a la deficiencia de nutrimentos, lo que conlleva a fallo en los mecanismos de defensa. Hay daño en el tejido, lo que permite mayor paso a agentes patógenos en el intestino.
En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012), elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública, indica que los mexicanos cada vez consumen más alimentos de alto aporte energético y pobres en nutrientes. Se estima que entre 77 y 99% de los adolescentes y adultos tienen una ingesta inadecuada de vitaminas D y E. En cuanto al Ácido fólico y la vitamina A, entre 47 y 70% de quienes conforman este grupo también presentan importantes deficiencias.
Aproximadamente el 30% de los mexicanos presentan una inadecuada ingesta de antioxidantes, lo que se menciona como “déficit antioxidante”, que puede aumentar el riesgo a presentar enfermedades crónico degenerativas, como diabetes e hipertensión.
La fórmula de OPC Complex contiene extractos polifenólicos (EGCG, Resveratrol, Curcuminoides, OPC) con los grados de pureza más elevados en el mercado, los cuales actúan como potentes antioxidantes, ejerciendo una acción inmunomoduladora de forma natural y segura.
LACTO Complex es una fórmula de probiótico, prebióticos (bacterias buenas para el intestino + su alimento, para que se reproduzcan) y antioxidantes que incrementa y regula la respuesta del sistema inmune al favorecen el equilibrio de la flora intestinal.
En combinación protegen y potencializan la función del sistema inmunitario, impidiendo a factores externos afectar a las células sanas del organismo.
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